Descripción
En el interior de cada Vampire anida una criatura depredadora, ansiosa por alimentarse constantemente de sangre. Algunos Vampires, muy pocos, abrazan esta sed terrible, permiten que les domine el cazador bestial que llevan dentro. Son los Varghulf, asesinos enloquecidos que sólo existen para alimentarse. El arma principal de un Varghulf es una gran boca llena de colmillos afilados como dagas, capaces de atravesar la armadura y aplastar los huesos. Utilizan sus inmensas garras para arrancar la carne de los huesos, y así poder chupar el tuétano de sus presas.