El Cid

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Roma Celtiberia Paz de Graco

Roma y la Celtiberia hasta la Paz de Graco por Enrique García Riaza (Universidad de las Islas Baleares)

Las relaciones entre Roma y el mundo celtibérico fueron, probablemente, tan antiguas como el interés de la República en los asuntos de la península ibérica, que se remonta a fechas anteriores al estallido de la Segunda Guerra Púnica. “‘Hemos sido enviados por nuestro pueblo para conocer en qué basáis vuestra fe para atacarnos’. A esta pregunta respondió Graco que había llegado confiando en un excelente ejército, y que si deseaban comprobarlo para poder informar más detalladamente a los suyos, les daría la oportunidad” (Livio, XL.47.6-7).

ejército celtibérico

Ejército e instituciones celtibéricas por Alberto Pérez Rubio (Universidad Autónoma de Madrid)

El imaginario colectivo asume –en correspondencia con los modelos historiográficos heredados directamente de los historiadores romanos– que existía una gran diferencia entre la complejidad social y política del pueblo romano y aquella de los pueblos celtibéricos, subsumidos bajo el despectivo término de barbari. Los estudios modernos, sin embargo, demuestran una sociedad celtibérica dotada de una gran complejidad institucional y política, que permitía que sus embajadores se sintieran iguales a sus homólogos romanos, y negociaran en igualdad de condiciones. Una sociedad, en suma, más sofisticada de lo que el tópico tradicional mantiene.

Segunda Guerra Celtibérica

La Segunda Guerra Celtibérica por Fernando Quesada Sanz (Universidad Autónoma de Madrid)

El pretexto aducido por Roma para iniciar la guerra en Celtiberia en el 154 a. C. es prueba de que el cuarto de siglo de paz, desde los tratados acordados por el propretor Tiberio Sempronio Graco en 179 a. C., solo fue un respiro, prolongado, eso sí, en el proceso natural de expansionismo romano, discontinuo e irregular, pero imparable. En esas décadas Roma tuvo las manos libres para librar otras guerras contra pueblos bárbaros, como Ilirios e istrios en el mismo 179 a. C., o sardos, corsos, ligures y dálmatas, pero sobre todo para liquidar de una vez por todas el reino de Macedonia, decadente sucesor del Imperio de Alejandro, en la Tercera Guerra Macedónica de 171-168 a. C.

casco celtibérico

La panoplia celtibérica entre los siglos V y II a. C. por Alberto J. Lorrio (Universidad de Alicante)

Para el estudio de la panoplia de los celtíberos contamos con diversos tipos de evidencias que proporcionan una rica y variada documentación: el hallazgo de armas, las noticias aportadas por los escritores grecolatinos o las representaciones iconográficas constituyen los pilares esenciales para aproximarnos a un tema que, tras más de un siglo de los trabajos pioneros del Marqués de Cerralbo, A. Schulten o J. Cabré, sigue generando importantes novedades.

Ética y valores en la Celtiberia

Ética y valores agonísticos en la Celtiberia por Gabriel Sopeña Genzor (Universidad de Zaragoza)

Un estudio del fenómeno numantino no estaría completo si no se abordara el pensamiento, la mentalidad de estos pueblos. Las fuentes recogen los suficientes indicios como para reconstruir un panorama mental en el que la competición y la guerra eran elementos protagonistas en la cultura celtibérica.

Numancia

Numancia y su entorno por Alfredo Jimeno Martínez (Equipo arqueológico de Numancia, UCM)

Numancia ocupa el elevado y extenso cerro de La Muela de Garray (Soria), desde el que se domina estratégicamente una amplia llanura limitada semicircularmente por las altas elevaciones del Sistema Ibérico, desde las sierras de Urbión por occidente, pasando por las de Cebollera hasta las cimas del Moncayo al oriente, por encima de los 2000 m de altura. La llanura numantina está atravesada por el río Duero, que en su curso alto, y con un régimen de montaña, se ve alimentado por numerosos afluentes y arroyos que deben en gran medida su caudal a la nieve y al deshielo de los altos valles forestales y ganaderos de la sierra norte.

 bellum Numantinum guerra numantina

La Guerra Numantina. Resistencia, acoso y derribo de una ciudad por Eduardo Sánchez Moreno (Universidad Autónoma de Madrid)

El conflicto que las fuentes romanas denominan bellum Numantinum, dado el protagonismo de la ciudad arévaca, marca el cenit de la intervención militar romana en Hispania. Es la llamada convencionalmente Tercera Guerra Celtibérica. En ella, la enconada resistencia de los numantinos al expansionismo de la República de Roma, el férreo cerco impuesto a su ciudad, la rendición de los supervivientes tras penosos meses de asedio… son hitos de un relato que, convertido pronto en epopeya, no ha hecho sino retroalimentar la leyenda en torno a la caída de Numancia.

Tamerlán

Un castellano en la corte de Tamerlán por Borja Pelegero

El ocho de septiembre de 1403, después de haber recorrido más de 6000 Km en quince meses, llegó a la ciudad de Samarcanda, en el actual Uzbekistán, una embajada. Enviada por el monarca castellano Enrique III al conquistador turco-mongol Tamerlán, sus integrantes protagonizaron uno de los viajes más fascinantes del Medievo, al cruzar todo el Mediterráneo y Oriente Próximo para acabar adentrándose en el corazón de Asia Central.

Roma Celtiberia Paz de Graco

Roma y la Celtiberia hasta la Paz de Graco por Enrique García Riaza (Universidad de las Islas Baleares)

Las relaciones entre Roma y el mundo celtibérico fueron, probablemente, tan antiguas como el interés de la República en los asuntos de la península ibérica, que se remonta a fechas anteriores al estallido de la Segunda Guerra Púnica. “‘Hemos sido enviados por nuestro pueblo para conocer en qué basáis vuestra fe para atacarnos’. A esta pregunta respondió Graco que había llegado confiando en un excelente ejército, y que si deseaban comprobarlo para poder informar más detalladamente a los suyos, les daría la oportunidad” (Livio, XL.47.6-7).

ejército celtibérico

Ejército e instituciones celtibéricas por Alberto Pérez Rubio (Universidad Autónoma de Madrid)

El imaginario colectivo asume –en correspondencia con los modelos historiográficos heredados directamente de los historiadores romanos– que existía una gran diferencia entre la complejidad social y política del pueblo romano y aquella de los pueblos celtibéricos, subsumidos bajo el despectivo término de barbari. Los estudios modernos, sin embargo, demuestran una sociedad celtibérica dotada de una gran complejidad institucional y política, que permitía que sus embajadores se sintieran iguales a sus homólogos romanos, y negociaran en igualdad de condiciones. Una sociedad, en suma, más sofisticada de lo que el tópico tradicional mantiene.

Segunda Guerra Celtibérica

La Segunda Guerra Celtibérica por Fernando Quesada Sanz (Universidad Autónoma de Madrid)

El pretexto aducido por Roma para iniciar la guerra en Celtiberia en el 154 a. C. es prueba de que el cuarto de siglo de paz, desde los tratados acordados por el propretor Tiberio Sempronio Graco en 179 a. C., solo fue un respiro, prolongado, eso sí, en el proceso natural de expansionismo romano, discontinuo e irregular, pero imparable. En esas décadas Roma tuvo las manos libres para librar otras guerras contra pueblos bárbaros, como Ilirios e istrios en el mismo 179 a. C., o sardos, corsos, ligures y dálmatas, pero sobre todo para liquidar de una vez por todas el reino de Macedonia, decadente sucesor del Imperio de Alejandro, en la Tercera Guerra Macedónica de 171-168 a. C.

casco celtibérico

La panoplia celtibérica entre los siglos V y II a. C. por Alberto J. Lorrio (Universidad de Alicante)

Para el estudio de la panoplia de los celtíberos contamos con diversos tipos de evidencias que proporcionan una rica y variada documentación: el hallazgo de armas, las noticias aportadas por los escritores grecolatinos o las representaciones iconográficas constituyen los pilares esenciales para aproximarnos a un tema que, tras más de un siglo de los trabajos pioneros del Marqués de Cerralbo, A. Schulten o J. Cabré, sigue generando importantes novedades.

Ética y valores en la Celtiberia

Ética y valores agonísticos en la Celtiberia por Gabriel Sopeña Genzor (Universidad de Zaragoza)

Un estudio del fenómeno numantino no estaría completo si no se abordara el pensamiento, la mentalidad de estos pueblos. Las fuentes recogen los suficientes indicios como para reconstruir un panorama mental en el que la competición y la guerra eran elementos protagonistas en la cultura celtibérica.

Numancia

Numancia y su entorno por Alfredo Jimeno Martínez (Equipo arqueológico de Numancia, UCM)

Numancia ocupa el elevado y extenso cerro de La Muela de Garray (Soria), desde el que se domina estratégicamente una amplia llanura limitada semicircularmente por las altas elevaciones del Sistema Ibérico, desde las sierras de Urbión por occidente, pasando por las de Cebollera hasta las cimas del Moncayo al oriente, por encima de los 2000 m de altura. La llanura numantina está atravesada por el río Duero, que en su curso alto, y con un régimen de montaña, se ve alimentado por numerosos afluentes y arroyos que deben en gran medida su caudal a la nieve y al deshielo de los altos valles forestales y ganaderos de la sierra norte.

 bellum Numantinum guerra numantina

La Guerra Numantina. Resistencia, acoso y derribo de una ciudad por Eduardo Sánchez Moreno (Universidad Autónoma de Madrid)

El conflicto que las fuentes romanas denominan bellum Numantinum, dado el protagonismo de la ciudad arévaca, marca el cenit de la intervención militar romana en Hispania. Es la llamada convencionalmente Tercera Guerra Celtibérica. En ella, la enconada resistencia de los numantinos al expansionismo de la República de Roma, el férreo cerco impuesto a su ciudad, la rendición de los supervivientes tras penosos meses de asedio… son hitos de un relato que, convertido pronto en epopeya, no ha hecho sino retroalimentar la leyenda en torno a la caída de Numancia.

Tamerlán

Un castellano en la corte de Tamerlán por Borja Pelegero

El ocho de septiembre de 1403, después de haber recorrido más de 6000 Km en quince meses, llegó a la ciudad de Samarcanda, en el actual Uzbekistán, una embajada. Enviada por el monarca castellano Enrique III al conquistador turco-mongol Tamerlán, sus integrantes protagonizaron uno de los viajes más fascinantes del Medievo, al cruzar todo el Mediterráneo y Oriente Próximo para acabar adentrándose en el corazón de Asia Central.

 

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Descripción

El Cid Castilla Rodrigo Díaz de Vivar

La Castilla de el Cid por Julio Escalona (CSIC)

La generación de Rodrigo Díaz, el Campeador, fue una generación “bisagra”. A su padre y a su abuelo les había tocado experimentar el vuelco histórico trascendental que supuso, durante el primer tercio del siglo XI, la fragmentación del Califato cordobés. La generación posterior a la muerte de el Cid en 1099 también se enfrentó a un mundo nuevo, marcado ahora por la extensión del ideal de cruzada. En este imprescindible artículo, el afamado profesor Escalona nos ofrece las claves para comprender el contexto en el que se desarrolla la epopeya cidiana. Acompañan a este artículo un mapa a doble página de la península en el siglo XI, y una línea cronológica que recoge los principales acontecimientos de la trayectoria vital de el Cid.

Nobiliori de genere ortus el Cid

Nobiliori de genere ortus. Los verdaderos orígenes de el Cid Campeador por Margarita Torres Sevilla-Quiñones de León (Univ. León)

Las más recientes investigaciones sugieren que entre la figura legendaria, consignada en el Cantar y otros textos que completan la tradición cidiana, y el verdadero Cid histórico hay una mayor distancia de lo hasta ahora considerado. En concreto, la nueva hipótesis apunta a un origen mucho más elevado socialmente para Rodrigo, y no procedente de la baja aristocracia. La profesora Torres nos ofrece en este breve pero fascinante artículo, las claves de los verdaderos orígenes de el Cid. Acompaña un árbol genealógico de la familia de Rodrigo Díaz.

el Cid Campeador

Las campañas de el Cid Campeador por David Porrinas (Universidad de Extremadura)

El análisis de las campañas militares de el Cid es el estudio de su trayectoria vital. Conocemos detalles de su existencia, movimientos, acciones, al hilo del relato de o mención a su participación en tal o cual empresa u operación bélica. La guerra es la actividad más determinante en el devenir vital del Campeador. En este amplio artículo se recogen y narran, en orden cronológico, las campañas militares en las que participó Rodrigo. Acompaña un mapa a dos páginas que recoge los movimientos de las huestes de el Cid por la Península.

batalla de Cuarte 1094

Non teme guerra, sabet, a nulla part. Las batallas de Morella (1084) y Cuarte (1096) por Alfonso Boix Jovaní

A modo de botón de muestra, se analizan en este artículo dos de las más importantes victorias  cidianas, que sirven como testimonio de las diferentes forma de combate y comportamiento de el Cid y sus huestes en batalla. Se comlementa con un mapa táctico de la batalla de Cuarte y una ilustración a dos páginas que representa el momento decisivo de este mismo enfrentamiento.

el cantar de mío Cid

El Cantar de mio Cid y el espíritu de frontera por Alberto Montaner (Universidad de Zaragoza)

Decir frontera es decir riesgo. Ahora bien, como asevera el viejo proverbio, quien no se arriesga no gana. Las condiciones de la vida fronteriza han hecho posible que sus habitantes compensasen el riesgo y el peligro con la posibilidad de adquirir una situación económica suficientemente desahogada e incluso –aunque en contadas ocasiones–, la de enriquecerse. El profesor Montaner, afamado experto en el episodio y periodo cidianos, nos expone la mentalidad y forma de vida propia de la frontera entre los reinos cristianos y el al-Ándalus, un contexto excepcional en el que, por lo mismo, podían darse situaciones políticas y sociales totalmente excepcionales.

campidoctor el Cid

Campidoctor. Tácticas y armamento en tiempos del Cid por Yeyo Balbás

En este excelente artículo se condensan las características principales tanto de la forma de actuar en batalla de las tropas de la Península en el siglo XI, como el armamento empleado, y la relación –lógicamente estrecha- entre táctica y armamento. Se analizan las diferencias y similitudes habidas en este ámbito entre los guerreros cristianos, andalusíes y norteafricanos (caso de los almorávides). Acompañan a este artículo imágenes que representan guerreros almorávides y cristianos del periodo.

diáspora aristocrática

Y el Cid no estaba solo. La “diáspora aristocrática” occidental y la figura de los guerreros príncipes por José Manuel Rodríguez García (UNED)

La investigación reciente tiende que analizar la figura del Campeador conforme a su contexto histórico, lo que ha permitido reconocer en él una serie de características de comportamiento que son comunes a toda otra serie de figuras del occidente cristiano del siglo XI. Parece, or tanto, que el Campeador participa de un fenómeno generalizado a lo largo de todo el Occidente cristiano del momento, un fenómeno que académicamente se ha bautizado como la “diáspora aristocrática”. La lectura de la biografía del Cid bajo este prisma permite comprenderlo más en profundidad.

Numancia

Los mitos de Numancia por Tomás Aguilera Durán (Universidad Autónoma de Madrid)

A modo de adelanto del próximo número (dedicado a la ciudad celtibérica de Numancia y su epopeya) el presente artículo analiza, con agudo ojo y brillantez, la evolución de la percepción del episodio histórico de la caída de la ciudad numantina, devenido en mito a lo largo del tiempo. La Numancia de Cervantes, su empleo por ambos bandos durante la Guerra Civil Española e incluso la interpretación del hecho en la actualidad, son algunos de los temas tratados en este interesantísimo artículo.

 

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